La dirigencia del PRI en Sonora hizo un llamado urgente a las autoridades para atender la crisis ganadera tras el cierre de la frontera estadounidense a la importación de ganado. Lupita Soto Holguín, presidenta del partido, destacó la gravedad de la situación.
Soto Holguín señaló que la negligencia del gobierno federal al permitir la entrada de ganado sin protocolos sanitarios afecta la economía de miles de familias en el norte del país. La calidad del ganado sonorense, certificada internacionalmente, está en riesgo.
La presidenta del PRI subrayó la necesidad de acciones concretas, como la vigilancia del ganado introducido ilegalmente por la frontera sur y la atención a la crisis sanitaria en esos estados para evitar su propagación.
En marzo, los diputados del PRI presentaron una iniciativa para actualizar la Ley de Ganadería de Sonora, enfocándose en la inspección sanitaria del ganado bovino que ingresa al estado, incluso si solo está de paso.
“Durante el anterior cierre de la frontera se tuvo un rezago de 120 mil cabezas y muchos de nuestros ganaderos no se recuperaron”, afirmó Soto Holguín, destacando la falta de apoyo gubernamental en situaciones pasadas.
El Consejo Nacional Agropecuario informó que el cierre fronterizo causará pérdidas económicas de 11.4 millones de dólares diarios. Estas pérdidas impactan a exportadores, comerciantes, criadores y ejidatarios.
Lupita Soto advirtió sobre las consecuencias sociales del cierre, como el desempleo rural y la migración, enfatizando la urgencia de una respuesta gubernamental efectiva.






























