El anuncio del Gobierno de Sonora sobre la construcción de un malecón en San Carlos desató preocupación entre ambientalistas, quienes advierten graves afectaciones a la flora y fauna de la Playa San Francisco, sitio de anidación de tortugas golfinas.
En respuesta, colectivos convocaron a marchas pacíficas y caminatas interpretativas para dar a conocer la riqueza natural de la zona y exigir que se respete el entorno.
En este contexto, la Comisión de Ecología y Desarrollo Sustentable del Estado de Sonora (CEDES) no renovó los contratos de Manuel Alejandro Cedeño Magaña, guía de naturaleza NOM-09, y Juan José Mascareño Grijalva, biólogo investigador encargado del proyecto de mangle. Aunque la justificación oficial fue la falta de recursos, los afectados señalan que se trata de una represalia por su activismo ambiental.
“Nos corrieron por defender lo que no tiene voz: la tierra, el agua, los seres que habitan en silencio. La Comisión nos informó que ya no hay recursos para la reserva… pero sí para infraestructura, kayaks e inmobiliario. La naturaleza quedó al final de la lista”, denunciaron en redes sociales.
Los ambientalistas recordaron que desde el primer día del anuncio del malecón plantearon propuestas para corredores biológicos, reubicación de flora y fauna, y especial atención a la anidación de tortugas golfinas. Sin embargo, afirman que el gobierno no atendió estas medidas.
“Se supone que es un lugar para la conservación del mangle y la flora y fauna, pero no se invierte en conservación, solo en lo recreativo”, señalaron.
Para los despedidos, el mensaje es claro: se castiga a quienes levantan la voz por los ecosistemas. “Cuidar el entorno parece un acto de rebeldía, donde levantar la voz se castiga y donde el dinero pesa más que la ética. Nuestra dignidad no está en venta. Proteger la vida no es un error, es un deber”, expresaron.






























