Ante los excesos de algunos integrantes y la falta de claridad en las reglas internas del partido, el Consejo Nacional de Morena —convocado por solicitud de la presidenta Claudia Sheinbaum— sesionará este domingo 04 de mayo en la Ciudad de México con un objetivo central: ordenar la vida interna del movimiento.
Alfonso Durazo, gobernador de Sonora y presidente del Consejo Nacional de Morena, destacó que se trata de un evento de “relevancia particular” donde se buscará garantizar que el partido se mantenga fiel a los principios que le dieron origen:
“Su objetivo es garantizar, asegurar la mejor manera de que Morena siga respondiendo a los principios que dieron origen a su fundación. Principios basado en el desempeño honesto, socialmente comprometido de sus militantes y particularmente de sus servidores públicos, en austeridad, una política de puertas abiertas, más territorio y menos escritorio. En fin.”
Durazo subrayó que no solo se trata de evitar desviaciones, sino de consolidar el rumbo del partido de cara al 2027:
“Es un evento que tiene una relevancia particular porque se trata de revisar todos aquellos lineamientos que nos permitan garantizar de mejor manera no solo que Morena no se desvíe de sus principios fundacionales sino que los consolidemos (…)”.
Además, contrastó la necesidad de volver a una política ética con las prácticas de intriga y división que, reconoció, se han filtrado en el movimiento:
“Dejar atrás la política pequeña, la de la intriga, la del chisme, que divide, que confronta y dedicarnos a hacer una política que genere enemistad. Yo digo que si la política que hacemos no representa un bienestar no lo estamos haciendo bien.”
Con esta sesión, Morena busca marcar un antes y un después en su vida interna, reafirmando que los límites del poder también deben trazarse desde casa. ¿Será suficiente el llamado a la congruencia para alinear al movimiento rumbo a 2027?


































